Propiciar una experiencia singular de consumo.

En el desarrollo de la identidad gráfica de la enoteca Tierra de Vinos, nos encontramos con la necesidad de transmitir las sensaciones placenteras ligadas al mundo del vino, que involucran, no solo la vista, como cualquier diseño, sino también el olfato y el gusto.

 

No se trataba de crear una serie de elementos gráficos que sirvieran para identificar y distinguir al negocio de entre muchos otros, sino de crear un sistema dinámico que propiciara una experiencia singular para el usuario.